martes, 26 de julio de 2016

Y sucedió

No lo imagine 
Tan solo me senté delante de ti 
Y mi corazón hablo mirando la belleza de tus ojos y tu ser 
Así, sin saber lo que decía 
Te dije que te extraño y que quisiera hablar con vos 
Ahí comenzaste a hablarme tocando mi alma 
En ese momento del universo donde entramos en el sin tiempo de la vida 
Ahí te conté de mi y mi sentir 
De como a veces me duele la vida 
Y tu, solo me miraste con tu infinito amor 
Y me dijiste que lo estaba haciendo muy bien 
Que siga caminando así 
En estos pasos profundos y silenciosos 
En esta búsqueda interior de Dios 
En mis rezos fuera de forma y horario 
En mis rezos en otros lenguajes 
En mis rezos de danza 
Me hablaste del dolor de la soledad que a veces siento 
Y que siempre estas cuando te necesite 
Es solo hacer silencio y buscar tu presencia 
Confiar que me acompañas 
Y que elijo caminar con amor en mi vida 
Y sentirme acompañada por vos es una belleza 
Que la vida ha sido tanto más compleja, inesperada y dolorosa de lo que imagine 
Y rezo para que el amor sea en mi vida 
Y en el mundo 
Solo el amor 

Gracias infinitas papa 
Te amo con todo mi corazón 

Maria 
14/7/16 
Montevideo y Buenos Aires 

Sagrado ❤️

Ese lugar dentro mío y dentro tuyo 
Sagrado 
Ahí donde el tiempo se detiene 
Ahí donde las obligaciones no tienen espacio 
Ahí donde las opiniones se van de viaje 
Ahí donde los deberías se enmudecen 
Ahí donde las preocupaciones descansan 
Ahí donde solo respiramos el mas puro amor 
El ser sagrado que nos da vida 
Qué late en nuestro corazón 
Que siempre esta, no importa lo que esté pasando 
Qué siempre podemos entrar ahí para recordar 
Qué somos seres sagrados 

Maria 
14/7/16 
Buenos Aires 

jueves, 23 de junio de 2016

El arte de preguntar

EL ARTE DE PREGUNTAR



Quizás la existencia de una respuesta dependa solamente de que se haga la pregunta adecuada.



El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas verdaderas, es el que formula las preguntas verdaderas.




Paulo Freire dice en relación al preguntar: “Porque al inicio del conocimiento, repito, es preguntar. Y solamente a partir de preguntas es que se debe salir en busca de respuestas. Y no lo contrario….”

Es a través de las preguntas, que podemos abrirnos a conocer el universo del otro.
La pregunta nos abre un camino, nos permite adentrarnos en las vivencias de otra persona, caminar y sentir su experiencia, tomarlo de la mano e ir entrando en su mundo, despacio y a su ritmo, ayudarlo a descubrir nuevas respuestas.

Ahora, es tan importante el contenido de la pregunta, el qué pregunto, lo que estoy buscando con esa pregunta, como el modo en que pregunto, la manera, mi tono de voz, la pausa, la cadencia, su ritmo, la mirada, y la oportunidad, el momento en que hago la pregunta.

Es como componer una música, debo contemplar las notas que elijo, los silencios, las sensaciones, la sutileza, y el momento en que elijo tocar esa música.
No es lo mismo escuchar un tango, que un bolero o un rock.

Para ello debo estar atento a aquello que busco lograr con la pregunta que formulo.

Y detenerme a darme cuenta cuál es el CÓMO, el modo apropiado para formular esa pregunta, cuál es el tono de voz que elijo, cuál es la mirada que acompaña esta pregunta, cuál la expresión de mi cuerpo, la postura desde la cual hago esta pregunta, cuáles son mis pausas, cuáles mis acentos, cuál es la melodía que tiene mi pregunta, cuál su sabor, su sentir.

Si es una pregunta que formulo a través de la escritura, también puedo transmitir con el teclado su intención, su modo.
Sus mayúsculas, sus puntos y aparte, sus comas, sus silencios.
Cuando leo algo, como este texto que estoy escribiendo, por el sólo hecho de leerlo, yo escucho una voz que lo lee, hay un tono que traduce estas palabras escritas, yo las recibo en mi interior con un tono determinado, y para ello debo ser consciente de la forma en que escribo, la forma en que formulo mi pedido, mi pregunta.

Diría que es más importante el modo, la forma, el tono, que el contenido de la pregunta…

No es lo mismo, preguntar:
QUE TE PASA?

Que preguntar, con una pausa, un silencio, una mirada tranquila y cálida a los ojos: Hay algo que te está pasando y quieres compartirme?

Seguramente, en el primer ejemplo, la persona responda en forma reactiva. En cambio en el segundo, la persona se afoje, y sienta confianza para expresar aquello que le pasa, y genere otro clima, y podamos adentrarnos en ese mundo que comienza a abrirse, donde podremos zambullirnos y juntos caminar en su proceso, cuál sea esté que elija acompañar.

La oportunidad en que pregunto, el CUÁNDO, también es muy importante para tener en cuenta.
Elegir el momento adecuado, generar el clima que prepara la pregunta, y darle lugar a esa pregunta, dejar que la persona la reciba, y pueda contestar aquello que puede, quiere y necesita.
Si hago una pregunta importante, pero no tengo tiempo de escuchar la respuesta, probablemente, sea una pregunta perdida y quede sin sentido, y deje al receptor de la pregunta solo, con una sensación de abandono, pues le llegó la pregunta pero no pudo contestarla ya que quien la formuló, no tenía tiempo.
O bien, he formulado la pregunta delante de personas que lo intimidan, y no hay un clima adecuado y de confianza para que esa persona pueda explayarse, por tanto sólo contestará para quitarse la pregunta de encima.
Y una vez más, habré desperdiciado esa pregunta que quedará sin sentido.

Finalmente, considero que debo tener presente lo que estoy preguntando, el QUE de la pregunta, el contenido, aquello que busco con mi pregunta, hacia dónde voy con mi pregunta, que estoy queriendo conocer? ¿Para qué realizo este pregunta?

A veces puedo inferir lo que me está queriendo decir la persona, puedo imaginarlo. Sin embargo, es importante que sea la propia persona quien pueda expresarlo con sus palabras y a su modo y tiempo, que pueda decirlo sin ayuda, sólo con mi presencia y guía, para de esa forma lograr su darse cuenta de aquello que necesita.

Por ello, debemos tener en claro que preguntamos para descubrir ese universo,  no para ratificar nuestra opinión o nuestras creencias. Lo hacemos para abrir ese mundo con prudencia, respeto y delicadeza.

Para ello, es tan importante el modo en que pregunto, la oportunidad que elijo para hacerlo, como su contenido.

Ahora bien, si no estoy dispuesto a recibir la respuesta, la pregunta cae en un saco vacío.

Y para ello, lo más importante es la actitud con que voy a recibir esa respuesta. Y aquí llega la madre de esta actitud, la Empatía.
Carl Rogers, describió el efecto de la empatía en las personas que la reciben: “Cuando  alguien te escucha realmente sin juzgarte, sin tratar de responsabilizarse de ti ni querer cambiarte, sientes algo maravilloso… Cuando me prestan atención, me escuchan, soy capaz de percibir mi mundo de una manera nueva y seguir adelante. Resulta sorprendente ver que algo que parecía no tener solución, la tiene cuando hay alguien que te escucha. Y todas las cosas que parecían irremediables se convierten en un río que discurre prácticamente sin trabas por el solo hecho de que alguien ha escuchado tus palabras.”

En definitiva, la empatía radica en nuestra capacidad de estar presentes ante lo que realmente le ocurre por dentro a una persona, antes los particulares sentimientos y necesidades que está viviendo en ese mismo momento.

Y esta es la clave para realizar las preguntas que nos permitan adentrarnos en el universo de ese otro, y poder recibir sus respuestas, para juntos ir tejiendo nuevos caminos de creación y solución.

María Carneiro
Mediadora – Abogada – Gestaltista
@mariacarneiro


Bibliografía: “Mediación intrapersonal”, de Cecilia Ramos Mejía, Librería Editorial Histórica Emilio J. Perrot, Colección Visión Compartida.




domingo, 5 de junio de 2016

Celebro tu vida

Juan Martín, mi Negrito de mi ❤️

Celebro tu vida 
Celebro tu ser en esta tierra 
Celebro tu mirada intensa y amorosa 
Celebro tu alegría 
Celebro tus melodías 
Celebro tu sensibilidad 
Celebro tu entrega 
Celebro tu honestidad 
Celebro tu generosidad 
Celebro tu Busqueda 
Celebro tu compañía sin igual 
Celebro tu abrazo cálido 
Celebro tu corazón valiente 
Celebro el pulso de tu vida 
Celebro tu apertura 
Celebro tus ganas de sanar y crecer 
Celebro que caminemos juntos en la vida, dándonos la mano para atravesar el dolor y entregarnos al amor. 

Gracias mi amor por tanto
Y que la vida nos encuentre viviendo con amor y esperanza, pudiendo ser. 

Maria 
1/6/2016 

jueves, 19 de mayo de 2016

Susurros en la noche

Una taza de café amargo estaba sin terminar 
La cuchara se había perdido en una azucarera vacía 
Un gato maullaba con aullidos estridentes en el borde de la ventana 
Una gota de agua cantaba un tango sórdido casi inaudible lamentando la vida 
Mientras en la radio recitaban Llorar a lágrima viva de Oliverio Girondo 
Cuando apareció ella arrastrando sus flacos pies
Las rodillas se habían perdido entre golpes y tormentos
Sus manos caídas no encontraban los dedos  que estaban esparcidos por la alfombra  
Las caricias quedaron atrapadas en el ascensor junto con la alegría que no podía moverse 
Mientras el aliento luchaba por regresar 
Y una voz susurraba calma 
Una bendita voz buscaba salir a buscarla 
Trataba de rescatarla de su escena más temida 
Esa voz la intentaba animar 
Y recordar que no todo esta perdido 
Que se puede volver a nuestro lugar 
Ese que hay en el circulo sagrado de la vida 
Ahi donde el corazón y la mente se abrazan 
Donde se puede encontrar la propia luz y brillar 

Maria 
19/5/16 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Querido Alzheimer II

Querido Alzheimer 

Hace tiempo que quiero escribirte.... 
Te vengo pensando, sintiendo 
Te veo como has crecido en mi mama. 
Han pasado varios años desde la ultima vez que te escribí, y han pasado muchas cosas. 
Llego la etapa más dura, más difícil de atravesar, has avanzado silenciosa y fuertemente, y a veces se me hace muy cuesta arriba vivir estos tiempos. 
Veo el cuerpito de mama cada vez más delgado, veo su rostro cansado, veo como hace tiempo no puede caminar ni comunicarse en nuestro idioma. 
La veo dormir mucho a mama, siento su respiración cansada, su mirada perdida, su piel tan frágil, sus pies caídos, y respiro, respiro hondo, respiro con ella, y busco su luz, busco su alma, el lenguaje del alma, ese que pertenece a nuestra esencia, ese que no distingue razas ni religión, ese que somos y nos habla de Dios. 
Es ahí donde me puedo encontrar con ella, solo ahí puedo descansar en su mirada. 
Y es solo acompañar, sin esperar, sin pedir, sin buscar, es acompañar con el corazón abierto para dar y amar. 

A veces me hago preguntas, busco respuestas a tu presencia en ella, busco comprender el sentido de tu existencia,  y ahí es donde me doy cuenta que la mente no puede comprenderte, que la mente esta perdida, y solo se trata de trascenderte, y aceptar esta experiencia con el mayor amor posible. 
En la primera etapa de tu llegada, pude conocer otras caras de mamá, corazas que caían mientras descubría a mama con una sensibilidad desconocida para mi y hermosa. Fue muy especial y revelador, guardo momentos inolvidables. 
Luego fue llegando esta etapa, mas fuerte, más devastadora, la palabra se fue a dormir y el silencio y entumecimiento fueron llegando, y con ello el misterio de no comprender, la angustia por lo inevitable, la decrepitud avanzando contra el pulso de la vida. 
Sin embargo, su corazón aun palpita, sus pulmones inhalan oxigeno y exhalan toxinas, sus sentidos viven, se estremece, ella siente, a su modo, aun siente. 
Como es para mama vivir con alzheimer en esta etapa, es realmente un misterio, y como sucede con los misterios, me entrego a ellos, ya no busco explicaciones, y solo dejo que mi corazón palpite abrazando al de ella, solo dejo que el amor haga su tarea, que ame sin condición. 

En algún momento llegara su paz, se que en algún momento cuando Dios y ella lo decidan, partirá hacia las estrellas, hoy solo puedo darle la mano, solo puedo cantarle, acariciarla, y decirle que estoy con ella, que estamos con ella, y que siempre el amor nos unirá, no importa donde estemos, ese amor es para siempre. 

Querido Alzheimer, cuando pienso en aquello que nos viniste a enseñar, lo único que encuentro como respuesta posible, es el amor, nada mas y nada menos que el amor, ese del que habla San Pablo en su carta a los Corintios y dice: "El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."
Quiero que sepas que vamos comprendiendo y sintiendo como es vivir en el amor.
Y solo te pido que trates a mama suavemente, y nos ayudes a transitar esta etapa en paz, acompañando a mama con nuestro corazón, y nos des la fortaleza, la confianza y esperanza para seguir caminando la senda del amor. 

Maria 
7/5/16


martes, 26 de abril de 2016

Un encuentro inesperado

Ella caminaba preocupada sin saber como haría para mejorar su modo. Una vez más se sentía impotente ante sus propias marañas. Suspiraba descargando su dolor ante ella misma y ante la vida que no pudo ser lo que ella esperaba. 
El corría sin parar, parecía que se estaba escapando de algo pero no se sabía de que, solo corría como Forest Gump buscando alguna meta, sin poder hacer contacto con otra persona. 
Así, cada uno en su propio mundo de pensamientos, en una esquina se chocaron. Ella se molesto porque el no la vio. El no entendía porque se le había cruzado ella en su camino cuando no la había visto y solo quería seguir corriendo, y tuvo que frenar. 
Ella se quedo perpleja ante sus ojos mezcla de dulce de coyote y negro café. 
El intentaba mirarla pero le costaba hacer contacto ante esos ojos grandes y curiosos, algo lo avergonzaba. 
Así estuvieron unos instantes sin poder mirarse tranquilos, el se sentía invadido, ella se sentía descuidada. 
Durante un rato parecían dos extranjeros hablando idiomas muy distintos. 
Ella, sin querer, rompió en llanto, y no sabia por que unas tremendas ganas de llorar la invadieron y solo pudo dejarse llorar. 
El se sintió incomodo, extraño y un impulso por acercarse le surgió, y su mano le acaricio la espalda, despacio y con sumo cuidado como quien se acerca a acariciar un animal salvaje. 
Y en ese instante, ella se calmo y una sensación de paz la invadió, por ser registrada, por ser mirada, por ser cuidada por ese hombre que solo podía correr. 

Maria 
25/4/16