jueves, 19 de mayo de 2016

Susurros en la noche

Una taza de café amargo estaba sin terminar 
La cuchara se había perdido en una azucarera vacía 
Un gato maullaba con aullidos estridentes en el borde de la ventana 
Una gota de agua cantaba un tango sórdido casi inaudible lamentando la vida 
Mientras en la radio recitaban Llorar a lágrima viva de Oliverio Girondo 
Cuando apareció ella arrastrando sus flacos pies
Las rodillas se habían perdido entre golpes y tormentos
Sus manos caídas no encontraban los dedos  que estaban esparcidos por la alfombra  
Las caricias quedaron atrapadas en el ascensor junto con la alegría que no podía moverse 
Mientras el aliento luchaba por regresar 
Y una voz susurraba calma 
Una bendita voz buscaba salir a buscarla 
Trataba de rescatarla de su escena más temida 
Esa voz la intentaba animar 
Y recordar que no todo esta perdido 
Que se puede volver a nuestro lugar 
Ese que hay en el circulo sagrado de la vida 
Ahi donde el corazón y la mente se abrazan 
Donde se puede encontrar la propia luz y brillar 

Maria 
19/5/16 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Querido Alzheimer II

Querido Alzheimer 

Hace tiempo que quiero escribirte.... 
Te vengo pensando, sintiendo 
Te veo como has crecido en mi mama. 
Han pasado varios años desde la ultima vez que te escribí, y han pasado muchas cosas. 
Llego la etapa más dura, más difícil de atravesar, has avanzado silenciosa y fuertemente, y a veces se me hace muy cuesta arriba vivir estos tiempos. 
Veo el cuerpito de mama cada vez más delgado, veo su rostro cansado, veo como hace tiempo no puede caminar ni comunicarse en nuestro idioma. 
La veo dormir mucho a mama, siento su respiración cansada, su mirada perdida, su piel tan frágil, sus pies caídos, y respiro, respiro hondo, respiro con ella, y busco su luz, busco su alma, el lenguaje del alma, ese que pertenece a nuestra esencia, ese que no distingue razas ni religión, ese que somos y nos habla de Dios. 
Es ahí donde me puedo encontrar con ella, solo ahí puedo descansar en su mirada. 
Y es solo acompañar, sin esperar, sin pedir, sin buscar, es acompañar con el corazón abierto para dar y amar. 

A veces me hago preguntas, busco respuestas a tu presencia en ella, busco comprender el sentido de tu existencia,  y ahí es donde me doy cuenta que la mente no puede comprenderte, que la mente esta perdida, y solo se trata de trascenderte, y aceptar esta experiencia con el mayor amor posible. 
En la primera etapa de tu llegada, pude conocer otras caras de mamá, corazas que caían mientras descubría a mama con una sensibilidad desconocida para mi y hermosa. Fue muy especial y revelador, guardo momentos inolvidables. 
Luego fue llegando esta etapa, mas fuerte, más devastadora, la palabra se fue a dormir y el silencio y entumecimiento fueron llegando, y con ello el misterio de no comprender, la angustia por lo inevitable, la decrepitud avanzando contra el pulso de la vida. 
Sin embargo, su corazón aun palpita, sus pulmones inhalan oxigeno y exhalan toxinas, sus sentidos viven, se estremece, ella siente, a su modo, aun siente. 
Como es para mama vivir con alzheimer en esta etapa, es realmente un misterio, y como sucede con los misterios, me entrego a ellos, ya no busco explicaciones, y solo dejo que mi corazón palpite abrazando al de ella, solo dejo que el amor haga su tarea, que ame sin condición. 

En algún momento llegara su paz, se que en algún momento cuando Dios y ella lo decidan, partirá hacia las estrellas, hoy solo puedo darle la mano, solo puedo cantarle, acariciarla, y decirle que estoy con ella, que estamos con ella, y que siempre el amor nos unirá, no importa donde estemos, ese amor es para siempre. 

Querido Alzheimer, cuando pienso en aquello que nos viniste a enseñar, lo único que encuentro como respuesta posible, es el amor, nada mas y nada menos que el amor, ese del que habla San Pablo en su carta a los Corintios y dice: "El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."
Quiero que sepas que vamos comprendiendo y sintiendo como es vivir en el amor.
Y solo te pido que trates a mama suavemente, y nos ayudes a transitar esta etapa en paz, acompañando a mama con nuestro corazón, y nos des la fortaleza, la confianza y esperanza para seguir caminando la senda del amor. 

Maria 
7/5/16


martes, 26 de abril de 2016

Un encuentro inesperado

Ella caminaba preocupada sin saber como haría para mejorar su modo. Una vez más se sentía impotente ante sus propias marañas. Suspiraba descargando su dolor ante ella misma y ante la vida que no pudo ser lo que ella esperaba. 
El corría sin parar, parecía que se estaba escapando de algo pero no se sabía de que, solo corría como Forest Gump buscando alguna meta, sin poder hacer contacto con otra persona. 
Así, cada uno en su propio mundo de pensamientos, en una esquina se chocaron. Ella se molesto porque el no la vio. El no entendía porque se le había cruzado ella en su camino cuando no la había visto y solo quería seguir corriendo, y tuvo que frenar. 
Ella se quedo perpleja ante sus ojos mezcla de dulce de coyote y negro café. 
El intentaba mirarla pero le costaba hacer contacto ante esos ojos grandes y curiosos, algo lo avergonzaba. 
Así estuvieron unos instantes sin poder mirarse tranquilos, el se sentía invadido, ella se sentía descuidada. 
Durante un rato parecían dos extranjeros hablando idiomas muy distintos. 
Ella, sin querer, rompió en llanto, y no sabia por que unas tremendas ganas de llorar la invadieron y solo pudo dejarse llorar. 
El se sintió incomodo, extraño y un impulso por acercarse le surgió, y su mano le acaricio la espalda, despacio y con sumo cuidado como quien se acerca a acariciar un animal salvaje. 
Y en ese instante, ella se calmo y una sensación de paz la invadió, por ser registrada, por ser mirada, por ser cuidada por ese hombre que solo podía correr. 

Maria 
25/4/16

Ese abrazo

Viajaba sentada en la cuarta fila al lado de la ventana. 
Al dejar sus cosas comprobó que no tenía señal en su teléfono, así que decidio conversar con ella misma, tenía un largo viaje por delante. 
Al principio no sabia de que hablar, entonces se dejo llevar por la sensación de tristeza que la invadía. 
Un profundo cansancio sintió, un agotamiento por buscar repuestas que no encontraba, de estar demasiado consciente de sus procesos, de querer sanar su propia neurosis y sentir lo arduo que era ese camino. 
Y mientras sentía toda esa mezcla de sentimientos dolorosos y tristes, miro como su brazo derecho abrazaba su vientre tiernamente, y se quedo contemplando esa imagen de algo que estaba haciendo ella misma sin pensarlo mientras sus lagrimas rodaban sus mejillas. 
Ese brazo la contenía, ese brazo la cuidaba, y ese brazo no era mas que una parte de ella que siempre estuvo ahí para cuidarla, para darle animo, para contenerla y para decirle cuanto la quería, que aunque todo estuviera difícil, aunque el dolor y la impotencia desfilaran por ahí, siempre estaría ese brazo, ese abrazo de ella misma que nunca la dejaría. 

Maria 
2/4/16 
Camino a Montevideo 

miércoles, 30 de marzo de 2016

Desaparecer

Escaparme de mi por un rato 
Hacer un hollo en la tierra y dejarme abrazar por ella 
Huir sin aviso 
Sin rastros ni huellas 
Una pequeña valija que me acompañe 
Mi gato fiel 
Y salir sin motivo 
Solo perderme por ahí 
Dar vueltas sin rumbo acompañada tan solo de mi sombra (aunque la invite a partir ella insiste en seguirme a todos lados) 
Caminar en un circulo infinito que recorre el mundo 
Comprar un billete de avión hacia el primer lugar que despegue de aquí 
Meterme en mi propio ovillo de lana azul 
Entre almohadones hindúes y aromas de naranja y miel 
Sin teléfonos ni mensajes 
Sin contacto con los demás 
Buscando hacer contacto conmigo 
Y recuperar mi amistad 
Huir para que me trague la tierra 
Tomar el primer cohete que salga a la luna 
Para acostarme en su regazo por un rato 
Y hamacar mi existencia 
En el sin tiempo 
En donde no hay voces ni pensamientos 
Tan solo el sonido del universo 
Desaparecer allí 
Y soltar todos los miedos que me atrapan 
Soltar todos los pensamientos desgastantes 
Soltar mis trampas y mi neurosis 
Para volver a mi ser 

María 
29/3/16 
Beruti, Buenos Aires 

Aquella pregunta agobiante

Llevaba su cartera como de costumbre cargada de papeles sin sentido. 
Caminaba por la ciudad esperando llegar. 
Miraba el reloj de reojo para saber si otra vez llegaría tarde, una vez mas lidiando con el maldito reloj que parecía ir más deprisa que sus pasos. 
Sentía sus pies pesados y no sabia como iba a hacer para resolver aquella pregunta que la atormentaba, la despertaba por las noches, la oprimía y dejaba sin aliento. 
Decidió hacer algo nuevo, no sabia que, pero quería hacer algo nuevo, ya había  intentado todas las técnicas conocidas para encontrar la respuesta a su impostergable pregunta, pero no lo había logrado. 
Así que esa tarde, se fue caminando hasta la costanera, era una cálida tarde de marzo, el otoño había llegado, pero el verano aun no quería partir. 
Al llegar al río, se detuvo a contemplarlo, el sol se reflejaba en sus aguas, y un brillo especial resplandecía e iluminaba su rostro. 
Sus ojos se iluminaron, sin saber por que, se agrandaron y su cuerpo se enraizó allí mismo, al lado del río. 
No sabia que hacer, se había agotado de dar vueltas sin sentido a su pregunta, se había agotado de pensar y desgranarse la cabeza buscando la respuesta en los rincones más oscuros de su conciencia. 
"Basta! No aguanto mas!" Se dijo, "no quiero mas rulos y pensamientos truculentos, no quiero mas torturas que me enroscan como una víbora en celo. 
No se que voy a hacer con esto! Juro que no lo se! 
Pero si se que quiero estar en paz conmigo!"
Y grito esta frase tres veces con voz profunda y firme, cada vez más alto, hasta que la gente comenzó a mirarla desde los autos, todos se dieron vuelta para verla. 
Y a ella ya no le importo nada! Ya era hora de soltar sus preguntas sin respuestas, por más profundas y trascendentes que sean. 

Respiro hondo y se fue caminando despacio, liviana y aliviada, sin importarle su destino.

Maria 
29/3/16
Escrito en un viaje de subte de Juramento a Tribunales 

lunes, 29 de febrero de 2016

Los secretos de las almas

Aquella misteriosa ventana albergaba los secretos de las almas antes de partir 
Los tejía entre sus telarañas 
Los humeaba con incienso 
Y eran ofrendados al padre cielo 
Allí se elevaban 
Como un globo soltado al azar 
Como una pluma flotando en el mar 
Volaban en liviandad 
Se coloreaban con el pueblo nube 
Danzando rituales de amor y sombra 
Entre velos violáceos que cubrían sus vergüenzas 
Allí, en las noches de luna llena 
Con el resplandor de su luz
Eran develados 
Y entregados al Gran Misterio de la vida 

Maria 

24/2/16 
Beruti, Buenos Aires