jueves, 10 de diciembre de 2015

La mediación para mi es una danza

Si me preguntan que es la mediacion, les diría que para mi es una danza entre las personas que se acercan con sus miedos y ansiedades, sus enojos y sus penas, sus esperanzas y sus desconciertos, sus preocupaciones y sus entreveros. 

Es una danza entre los mediadores y quienes se atreven a abrir sus historias de vida, y juntos van componiendo esa coreografía que logre encontrar un camino, una salida, una vuelta que destrabe, un paso que reformule el problema, que encienda luces en la oscuridad del conflicto que parecía confuso, y así nutrirnos de esa danza que oxigena y mejora la vida. 

Maria 
21/11/15 

lunes, 30 de noviembre de 2015

Te regalo tiempo

Te regalo tiempo 

Son las 9 AM, Juan me ofrece llevarme al Osteopata, pero me pide que me apure pues se le hizo tarde. 

Veo su cuerpo en tensión, sus manos apretadas, sus gestos rígidos, su respiración cortada, su voz tensa. 

Me apuro lo mas que puedo, subo al auto y termino de acomodarme, peinarme, ponerme crema, y revisar mi cartera. 

El maneja tenso y de prisa, pasa cerca de otros autos, los corre, acelera, y mientras me recuerda que es tarde para el, que me llevara pero esta muy apurado. 

Mientras vamos, medito sobre que lindos somos relajados, cuanto mas linda es nuestra expresión al estar relajados, y se me vienen muchos rostros conocidos de personas queridas, a las que conozco en situación de tensión y de relax, y realmente son todos mucho más lindos cuando están relajados. Sus expresiones, su tono, su voz, su brillo, sus corazones laten en otra vibración, esa que nos une, que contagia, que inspira. 

Pienso en mi, que diferente soy cuando tengo tiempo, cuando mi cuerpo se distiende, cuando mi rostro se afloja y aparece una sonrisa espontánea, cuando tengo tiempo de mirar el cielo, de seguir el vuelo de un pájaro, de observar otras personas como conversan, de caminar sin prisa, que felicidad siento y cuanto bien me hace. 

Entonces, es cuando creo que lo que nos afecta tanto en nuestra vida, es principalmente nuestra capacidad de administrar el tiempo, y como esto repercute en nuestro estado emocional y en nuestro cuerpo. 

La mayoría de los accidentes, de los malentendidos, de los conflictos, surgen fruto de estar apurados, presionados, de estar corriendo y sin tiempo de parar, de tomar un momento para conversar, para mirarnos a los ojos y expresar aquello que sentimos y necesitamos. 

Y para que eso suceda, necesito, antes que nada, como base fundamental, tiempo. 

Si estoy corriendo, no puedo conectarme con mi sentir y expresar lo que me pasa, si el tiempo me aprieta, solo podré decir algo rápido, y seguir corriendo, haciendo. 

Las mejores cosas suceden cuando tenemos tiempo, cuando nos damos tiempo, cuando podemos estar sin correr, aun en medio de la ciudad. 

Una buena comida, una buena película, un lindo beso, un abrazo, una bella conversación, una carcajada compartida, un baño en el mar, una caminata al sol, todo eso y mas, nos pasa cuando hay tiempo! 

Incluso una conversación difícil puede ser enriquecedora si tenemos tiempo. 
Hablar de lo que nos duele, de lo que nos cuesta, y poder escucharnos con el corazón, merece tiempo. 

Entonces, podemos empezar por regalarnos tiempo para estar, para disfrutar, para vivir, para ser. 

Maria 
2/11/15 

Susurra mi cuerpo pausar

Silencio en la noche 
En esta bendita profundidad 
Para zambullirme y escuchar mis latidos 
Para recordar que estoy viva 
Y a veces me canso 
Y mi cuerpo me pide una pausa 
Y aunque mi mente se inquiete 
La ansiedad me atrape 
La exigencia me rete 
Pues hay mucho por hacer 
Yo vuelvo a rendirme a esta pausa 
Que insiste en que afloje 
Que confíe 
Que estoy caminando mis pasos 
Que estoy cerrando una etapa adecuadamente 
Que vengo abriendo caminos 
Tendiendo puentes 
Y amores 
Que voy disfrutando lo que elijo 
Que puedo elegir con mi corazón 
Y dar con amor 
Mientras recibo 
Y que la pausa es bienvenida 
Que se puede pausar el día 
Y mientras estar caminando la vida 
Que a veces es mucho no hacer nada 
Que a veces es solo registrar mi sentir 
Escuchar los susurros de mi cuerpo 
Los gritos que piden ayuda 
Y aquietarme 
En un mar de calma y esperanza 
De saber que todo pasa 
Y todo llega 

Maria 
14/10/15 

Corajuda

Voy manejando mientras llamo a mi amiga Cynthia, pongo el alta voz, y conversamos sobre nuestras cosas, nuestro día a día, nuestros proyectos. 

Y le cuento como me fue ayer a la noche, cuando pudimos encontrarnos con mama y Magdalena, mi querida y hermosa terapeuta que me acompaña hace varios años, y tuvimos esos momentos sagrados y trascendentes de la vida, donde pude conectarme con mi
Ser, y decirle a mama muchas cosas, agradeciéndole lo que me dio, e incluso lo que no me dio, pues de ello también aprendí, crecí y me nutrí, y gracias a ello he andado y sigo andando mi camino de vuelta a casa
Pude expresarle desde mi corazón, mis miedos más íntimos, mis deseos, mis sueños, y al terminar, mama, que esta hace varios años postrada y con sus funciones cognitivas muy disminuidas por su alzheimer y demencia de cuerpos de lewy, simplemente suspiro, y fue un suspiro conmovedor que nos caló hondo. 

Al escucharme, mi amiga me responde y me dice: "sos corajuda", y fue la primera vez que sentí en mi cuerpo una profunda comprensión de esa palabra, del coraje que nace de la fuerza del corazón, y me emocione al darme cuenta que si, soy corajuda, que haber podido hablarle a mamá en este momento tan especial de su vida que se va yendo, y de la mía, conectándome con mis sentimientos y mi amor, es ser corajuda. 

Me agradezco por haber podido hacerlo, por reconocer mi capacidad de expresarme desde y con el corazón, y ser corajuda. 


Maria 
19/11/15 

martes, 20 de octubre de 2015

Salir del cuarto de tortura para entrar al área de mejora

Recién salgo de un encuentro que coordinamos, y me enojo, conmigo, con el otro, me cuestiono por que hice esto, por que no hice aquello, por que no dije otras palabras, por que dije las que dije, por que no le dije de otro modo, por que dije "si" tan fácilmente, por que no me di mas lugar. 

Y la lista sigue y sigue, y me enredo en ella, quedo entreverada entre sus letras como si fueran una maraña de pelos locos. 

Trato de hacer una pausa. 

Trato de ver el sol que comienza a caer, los rayos me acarician la cara, y escucho el río abrazar mis pies. 
Veo una mujer en bici que se acerca a ver el atardecer, una pareja tomando mate, un hombre contemplativo, otra pareja conversando en un auto. Y el cielo se va tiñendo de diversos colores anaranjados y rosas, y va templando mi mente. 

Respiro hondo. 
Me dejo llevar por una linda conversación con mi amiga, lavando heridas, compartiendo ideas, mientras el mate va y viene como un mantra en silencio. 

El sol finalmente se fue, o eso dicen, pues en realidad no es el sol el que se va, es solo nuestra tierra que se mueve. 

Caminamos por la ciudad de Montevideo y su mística. 

Un breve descanso, y suelto mis pensamientos, los cuelgo en mi tender interno para que tomen aire fresco. 

Y así logre salir del cuartito de tortura tan seductor, de ese lugar donde encuentro distintas herramientas para "pegarme" por aquello que no hice, o por lo que hice y no me gusto, por mis desaciertos. 
A pesar de lo tentador que me resulta quedarme allí atrapada, latigandome con críticas feroces, me arranco, y salgo de ese lugar cerrado y asfixiante. 

Luego de caminar, de regresarme, de airear mis pensamientos con el sol, encuentro un nuevo lugar llamado "área de mejora", es abierto, verde, despejado, con aroma a flores, esta bien cuidado, hay juegos, y me animo a entrar, y hamacar mis pensamientos, a replantear aquellas críticas taladrantes, para reformular y dejarlas en este lugar, en esta "área de mejora", en este espacio que me nutre, donde puedo sembrar semillas de cambio, para imaginar nuevas posibilidades, donde aquellos errores son bien venidos pues gracias a ellos puedo mejorar, puedo crecer, puedo evolucionar. 

Respiro, mas liviana, mas iluminada, mas humana, pues he llagado al área de mejora. 

Maria 
20/10/15 

martes, 15 de septiembre de 2015

Latidos ausentes

Que difícil se me hace cuando no me ves 
Cuando me siento transparente 
Cuando no escuchas mis palabras 
Cuando solo buscas razones 
Y dejas atrás mis emociones 

Que dolor siento cuando no me dices nada 
Cuando pareciera estar envuelta en una neblina indescifrable de apatía 
Repleta de sabores insulsos 
Cuando la música ya ni suena 
Y mi cuerpo se va apagando 
Sin poder danzar ni siquiera con mis dedos 

Que triste me siento al sentirme ignorada 
Perdida entre los grumos de una noche sin luz 
Mezclada con números vacíos 
Y latas oxidadas de tiempos sin sentido 

Que pena siento en mi corazón 
Pues ya no escucho tus latidos 
Y tu no puedes escuchar los míos 

Maria 
1/9/15 

jueves, 27 de agosto de 2015

Y mis ojos se cayeron

Y mis ojos se cayeron 
Mi mirada se quedo sin luz 
Y un pájaro voló y se perdió en el éter 
Dejando atrás un sin fin de sensaciones que se apoderó de mi ser 
Mi plexo ardió en un fuego arrasador 
Que me abrazo  sin cesar 
Pude sentir mis viseras
Mis entrañas me hablaron y clamaron paz 
Un remolino perdido en la noche se metió dentro mío 
Y la puerta se cerró sin explicación 

La oscuridad se metió dentro de mi cama 
Mientras el silencio tocaba su mejor sinfonía 
Y las preguntas partieron hacia otro Puerto en busca de respuestas 

A lo lejos siento mis pasos 
Y el lamento de mi vientre que busca emerger y busca su voz 
Su propia canción de cuna 
Esa  que calma los calambres del alma 
Esa que con solo escucharla me permite volver 
     Despacito 
           Paso a paso 

Y comienzo a respirar otra vez 
Los pájaros anuncian el alba 
Y un rayo de sol se asoma entre mis sabanas rotas 

Respiro y comienzo a volver a sentir mi cuerpo con vida 
He vuelto a mi ser 
He vuelto a nacer en este amanecer 
He vuelto a mi Maria 

Maria 

24/8/15