lunes, 10 de agosto de 2015

ANDANZAS

Confiar en que voy por el camino indicado 
En que los pasos andados fueron necesarios 
En que cada caída, cada tropezón, 
tuvo un sentido 
En que no todo necesita una explicación 
Confiar 
En que mi cuerpo es sabio 
Y dejar que mi corazón me guíe 
Permitirme sentir esa corazonada que me dice que es por aquí, 
que este es el camino 
Permitirme sentir que hay cosas que ya no quiero mas
Escuchar ese sensible registro que mi cuerpo me da cuando algo ya no lo elijo 
Y confiar en este nuevo camino que voy andando con mi corazón palpitando 
Confiar en mis Andanzas 
Esas que disfruto
  que me nutren
     que me alegran
         que me revitalizan
              que me inspiran 
 Esas donde puedo ser yo 

Confiar en mis Andanzas de la vida 

Maria 
4/7/15 

jueves, 18 de junio de 2015

Pautas lingüísticas Gestálticas para comunicarnos mejor


“Uno busca lleno de esperanzas 
el camino que los sueños prometieron a sus ansias.” 
Enrique Santos Discepolo



Estoy en mi casa aburrida, y decido prender la tele, aparece el noticiero y una señora hablando: "es tremendo lo que a uno le hacen en la calle".
Cambio de canal, veo el final de un partido de fútbol, el entrenador esta hablando: "es que cuando a uno lo cuestionan es muy difícil jugar". Vuelvo a cambiar de canal y hay un programa de chimentos del espectáculo, esos que comentan las intimidades de los actores, y esta hablando una actriz: "a mi no me gusta cuando a uno la critican y maltratan".

Me voy a una reunión de amigos, y un amigo relata su preocupación por su situación, y dice: "es muy feo cuando a uno no le dicen la verdad". Otro le contesta: "es que la gente no quiere hablar, y eso no es bueno para nadie, y menos para uno".


Entonces me pregunto, quien será uno? Hablan del mismo uno?


Cuando me detengo a observar como nos comunicamos, en los medios de comunicación como con nuestros amigos y familiares, me doy cuenta que aparece con mucha frecuencia hablar de uno, o en forma generalizada, sin hacernos cargo de lo que decimos.


Las palabras "uno", "gente", y "nadie", se repiten una y otra vez, y pocas veces nos expresamos diciendo lo que a mi me pasa, o yo me siento de determinada forma.

Quizás la vergüenza, el miedo a conectarnos con nuestros sentimientos, o a expresar lo que verdaderamente pensamos, nos lleva a usar modos impersonales, generalizados y usuales.

La Gestalt propone comunicarnos de tal manera que, como dice el Licenciado Eduardo Carabelli - fundador del Centro Gestáltico San Isidro en la ciudad de Buenos Aires -, profundicemos el contacto con nosotros y con el mundo, en el presente y haciéndonos cargo de lo que somos.

Es llegar al “darse cuenta”, como resultado de estar en contacto con lo que hay aquí y ahora con todos los sentidos para percibirnos a nosotros mismos y al mundo. 


Es hacernos cargo de lo que hay sin interferir ni interrumpir.


Es hacernos responsables, desarrollando nuestra capacidad de responder desde nuestro sentir y pensar, integrándolos. 

Escuchar y expresarnos son las bases de una buena comunicación.

Para lograr una buena expresión, existen ciertas pautas lingüísticas que nos ofrece la Gestalt, que nos ayudan a conocernos y darnos a conocer.

1.- Para comenzar a hablar, es importante autoexpresarnos en primera persona y en singular YO, aquí y ahora, en este instante, y así favorecer la responsabilidad de nuestros procesos y evitar proyecciones en el otro de aquello que me está pasando a mi. 
De esta forma expreso mi propia experiencia, lo que pienso, lo que siento o lo que quiero. No usamos el lenguaje impersonal, abrimos nuestro canal de comunicación diciendo que soy yo, no uno, y así está claro quien está hablando.
Comenzar con este simple cambio, modifica sustancialmente el mensaje, tanto para quien lo está dando, como para quien lo está recibiendo.

2.- No generalizar. Todos, nadie, cualquiera, siempre, nunca, son expresiones inexactas que nos distancian de lo que estamos experimentando.

3.- No interrumpir. Es quizás una de las más difíciles de las pautas. Estamos acostumbrados a interrumpir con algún comentario, o consejo o ayuda. Dejar que el otro se exprese para que desarrolle su propio proceso, y tan sólo escucharlo, aprender a callar y esperar nuestro momento.
También es estar atento a las propias auto interrupciones, como ser algún gesto especial, levantarse para buscar algo que justo en ese momento necesito, etc.

4.- No juzgar. No etiquetar la experiencia, ni calificarla de buena o mala. Tan sólo observamos y descubrimos lo que nos sucede con ella, sea nuestra experiencia o la del otro.

5.- No interpretar. Estamos acostumbrados a suponer, a saber de antemano lo que le pasa al otro. Por ello, es sano no interpretar, no adjudicar significados, no asegurar lo que le está pasando a la otra persona. Distinguir lo obvio que captamos por nuestros sentidos, de todo aquello que luego le agregamos fruto de nuestros imaginarios que damos por ciertos. La adjudicación de intenciones  acusa y causa daño “Eso lo hiciste porque vos sos”, o “yo sabía que esto te iba a pasar, si seguís así te vas a quedar solo”, etc. 

6.- No minimizar. Si siento un poco de tristeza, estoy minimizando mi tristeza. Permitamos que la tristeza sea como es, sin pretender achicarla, pues sino estoy descalificando lo que siento.

7.- Privilegiar el sentir por el pensar. De esta forma el registro sensible nos ayuda a que el organismo se haga conciente de su estar aquí y ahora. La emoción se registra en el cuerpo, y provee información mucho más auténtica que el pensar, con el que usualmente nos identificamos y armamos historias que suelen alejarnos de nuestra experiencia y no hacen más que murmullo mental.
Tampoco se trata de eliminar el pensamiento porque es malo, sino de integrar, pensar en el momento de planear y razonar, y sentir para captar aquello que me pasa, registrar mis necesidades y sentimientos, y al entorno. Y así ser concientes de lo que sentimos, lo que pensamos, lo que hacemos y lo que evitamos. 
Para ello, usaremos el “Yo siento”, y describir la sensación o sentimiento que experimentamos. 
Debemos tener cuidado con el uso de “yo siento que vos…”, o “yo te siento…”,  pues suelen anteceder a un pensamiento o juicio del otro. Lo que si podré expresar es lo que yo siento cuando el otro se expresa, pues cada uno es dueño de sus sentimientos.

8.- No amortiguar. Ser directo en la expresión, no dar muchas vueltas ni rodeos para expresar aquello que me pasa, es más claro y sencillo.

9.- No manipular. Con el objeto de tener lo que deseamos, muchas veces llenamos al otro de culpa, o lo seducimos, o lo hacemos sentir poderoso, para que nos diga o haga lo que queremos.

10.- Si, pero. Decimos que si a toda la propuesta y luego la descalificamos o nos justificamos. Para ello, proponemos reemplazar el “pero” por la “y”, y simplemente agregamos lo que creemos o sentimos.

11.- Preguntas. Transformar las preguntas en aseveraciones es darle una chance a la autoafirmación. Entonces, en lugar de decir “No tenés ganas de ir a tomar algo?”, digo “Me gustaría ir a tomar algo con vos”, y agregaría donde o cuando?

12.- No disculparse. Es mejor decir “lo siento”, así no entregamos nuestro poder al otro, esperando su disculpa para sentirnos bien. Pues detrás de una disculpa está nuestro autoacusación y sentimiento de culpa. 

13.- No quiero/No puedo. A veces es genuino, otras no. Debemos tener cuidado con justificarnos o escondernos en un no puedo, y no asumir nuestra  responsabilidad, alejándonos de nuestra libertad de elegir. Jugar el rol del pobrecito o el impotente, me aleja de mi propio poder. Decir “no quiero”, por el contrario me afirma y asumo las consecuencias de mi propia elección.
Esto no significa ser omnipotente, a veces puedo aceptar mis limitaciones, y podré buscar recursos o bien reformular mi objetivo.

Estas pautas son una buena guía para lograr una comunicación más sana, precisa y clara, primero con nosotros mismos, y luego con quienes nos vinculamos.
Y así lograr ser más auténticos, responsables y conocernos más.

Por ello, podemos ir intentando aplicar estas pautas, en forma paulatina, comenzando tan sólo con poner el foco y observar: ¿cómo estoy comunicándome?


María Carneiro
Mediadora – Abogada - Gestaltista


Bibliografía:
“Entrenamiento en Gestalt, Manual para terapeutas y coordinadores sociales”, de Eduardo Carabelli, Editorial Del Nuevo Extremo, 2012.


sábado, 6 de junio de 2015

Estar presente y disfrutar

Estoy en un lugar hermoso, casi que no puedo creer la belleza que hay en este lugar.
Llegue a esta isla pequeña de Panarea en medio del mar Tirreno sin saber como, ha sido un verdadero  regalo del universo!
Y no puedo creer tanta belleza que hay aquí,  casi como si no me lo mereciera.
La recibo, la contemplo, y ....

Ahí vienen, llegan las moscas de los pensamientos a molestar.
Me vienen a recordar cuantas cosas tengo que hacer que me he olvidado.
Que las cuentas, que el mail, que escribirle a tal persona, que no me olvide de ..., y aparece una larga lista de pendientes.
Claro, pues tengo que hacer todo eso! Y que sea pronto!
Luego vienen otros pensamientos interpretando cosas que pasaron, que me quiso decir tal persona con tal expresión, o con aquello que hizo aquel día.
Y como si eso no fuera poco, llegan los pensamientos de lo que puede pasar, ojo con esto, ten cuidado con aquello.

Y de repente, hago una pausa, una bendita pausa, y me doy cuenta de como mi mente me ha distraído, me ha entreverado con miles de pensamiento que lo que han logrado es boicotearme y sacarme de mi estado de contemplación de la belleza de esta tierra, nuestra madre naturaleza.

Al hacer esta pausa, me doy cuenta de lo que me esta pasando, dejo pasar esos pensamientos, les digo que luego me ocupare de ellos, que ahora necesito estar aquí recibiendo esta hermosura,  y respiro hondo, y vuelvo a mirar, a contemplar lo que esta ante mis ojos y mis sentidos, buscando llenarme de tanta naturaleza, inmersa en ese ritmo único que tiene y que sucede sin necesidad de control alguno, y es pura belleza.
Observo a ese pájaro que esta volando, a esas nubes con forma de circulo, a esa luz en el cielo que se manifiesta de colores violáceos en el horizonte, a esos barcos que pasan tranquilamente, a ese hombre que nada como un pez en el agua, escucho el sonido del oleaje del mar.... Y me lleno de esa belleza.

A veces disfrutar de lo mas simple de la vida que se manifiesta ante nosotros, es lo más difícil, y es solo cuestión de darnos permiso y estar presentes.

Maria 🌀
7/6/15


viernes, 5 de junio de 2015

Mediación y Gestalt, un puente de integración

Para mi la mediación fue un amor a primera vista. 
Corría el año 1995, y en la ciudad de Buenos Aires promulgaban la ley 24.573 de mediación, y fui a una conferencia en la Universidad de Buenos Aires para conocerla, y me enamoré.  
A partir de allí recorrí un largo camino de aprendizaje, formacion  y experiencia como mediadora, contenta de haber encontrado una luz en mi camino que me abrió a nuevas formas de resolver los conflictos. 

Varios años después, llegue a la Gestalt, buscándome, y buscando crecer. 
No sabia con que me encontraría al entrar en este camino. 
Para mi ha sido un antes y un después, un portal, una senda que se expandió dentro mío, llevándome a lugares inhóspitos y bellos, de mucho aprendizaje. 

Por ello, comencé a tender este hermoso puente entre la Mediación y la Gestalt, uniendo dos amores que tienen mucho para dar, dispuesta a ofrecer este encuentro de aprendizaje, fruto de un largo camino recorrido. 

Digo encuentro, pues es mas que un curso, es un encuentro con uno mismo y con el otro, con mi ser mediador y con la Mediacion, con la Gestalt y su vertiente. 

Y quizás alguien pregunte: y que es la Gestalt? 

Podría compartir lo que un maestro, Alejandro Spangenberg, dice: "Gestalt es una travesía, un camino compartido, una senda, una ruta de vuelta a casa, un misterio que se revela en relación, en compañía."

La gestalt es una filosofía de vida, un modo de estar en el mundo, busca una visión integradora del ser humano, valorizando sus dimensiones afectivas, intelectuales, sensoriales, sociales, espirituales, emocionales y fisiológicas. 

La actitud Gestáltica aporta al mediador la base a partir de la cual ser mediador, y ayudar a las personas en la mediación. 

Es en la actualidad, en el presente, donde nos desplegamos como seres existentes, en el aquí y ahora podemos mediar, brindando espacio para conocer la vivencia actual del conflicto, como hoy lo están sintiendo quienes acuden a una mediación, y que es aquello que necesitan para estar abiertos al darse cuenta, momento clave a partir del cual pueden las personas tomar conciencia de aquello que buscan, del para que piden lo que piden. 

Es en la presencia, en la actitud de contacto con el entorno y con nosotros mismos, abiertos, dispuestos y sensibles a nuestra experiencia y la de quienes vienen a una mediación, para poder ayudarlos a darse cuenta y expresar lo que necesitan. 

Es la responsabilidad, la fuente de poder personal, que permite a las personas adueñarse completamente de sus acciones, asumir riesgos y aprender paso a paso, generando una capacidad de respuesta creativa en quienes vienen a la mediación, potenciando el autoapoyo y la autocomposición, ayudándolos a hacerse cargo de sus elecciones, preguntándoles qué pueden hacer a partir de esta situación de conflicto, y buscar posibles soluciones colaborativas. 

Y todo ello desde la empatía, virtud madre para acompañar a las personas en conflicto, con todos los sentidos al servicio de las personas, y con el corazón abierto a encontrar luces en el camino del conflicto. 

La Gestalt nos brinda huellas, recursos y técnicas, para poder ayudarme a ayudar mejor, para contactar conmigo y con el otro, para encontrar aquello que necesito, y aquello que quien viene a una mediación necesita. 

Son muchos los recursos y técnicas que ofrece, y es a través de la experiencia que podemos incorporarlos y ofrecerlos. 

Y así lograr ser un mediador mas integrado, para colaborar con quienes vienen a pedirnos ayuda en la búsqueda de acuerdos posibles. 

Maria Carneiro
5/6/15


viernes, 10 de abril de 2015

Somos chispas divinas del fuego sagrado ❤️

Finalmente llegó el momento de compartir con la familia del camino, la ceremonia del fuego sagrado. 
Éramos muchos, como doscientos, y nos fueron acomodando en circulo dentro del Opa. 
Nos toco un lugar en el medio donde no podíamos apoyar nuestra espalda, así que pedimos cambiar ya que Juan tiene una hernia de disco. 
Nos pasaron atrás, para apoyarnos sobre la pared de troncos, y agradecidos nos cambiamos. 
Alli, luego de cosechar a los buscadores que estuvieron 7 días de ayuno, comenzó la ceremonia, con el rezo de tabaco, muy sentido y profundo, ya que además era la despedida de la tierra de Treinta y Tres, que los acompaño mas de veinte años. 
Desde mi lugar no podía ver el fuego, y lo sentí tanto, lo extrañé, lo buscaba, y no lo veía, solo su reflejo. 
Luego comenzaron los cantos, hermosos cantos con la sonaja. 
Con ellos fui elevando mi rezo, mi propósito de poder vivir con amor mis relaciones y proyectos, mis cierres y aperturas, y entregando mis miedos, pidiendo poder superar los obstáculos. 
Sentí mucho cansancio, por momentos me dormía, en otros momentos intenté dialogar con Dios, a veces escuché algo, otras me entreveré, entonces volví a ofrecer mis miedos y pedí se transformen en amor. 
Y me voy dando cuenta, que si bien no veía  el fuego directamente, podía ver y escuchar el canto de las chispas de fuego. 
Las vi brillar, expandirse en el aire, nacer del fuego, y emprender su vuelo. 
Las veía, las oía, las sentía! Que belleza! 
Esto lo pude ver cuando acepte  este lugar desde el cual recibí las chispas del fuego sagrado expandiéndose. 
Y llegó el momento del agua, y los cantos con las cuerdas de la guitarra, hermosos! 
Luego escuché una música bellísima, comenzó a sonar un mantra con un acordeón tan profundo que me llegaba al alma, Eyma Durga, y levante mi vista y lo veo a Ale Spangenberg que se levanta y todos nos levantamos para cantar este bellísimo mantra que nos abrazaba, y nos recorría una energía de pureza y amor sublime, que jamás olvidaré. 
Luego seguimos cantando, algunos compartieron sus rezos, la despedida de esta tierra de Treinta y Tres, y finalmente vamos hacia el árbol de la vida, ya esta por amanecer, y comenzamos a danzar hacia la derecha, hacia lo que elegimos, y luego hacia la izquierda, hacia lo que no elegimos y también es sagrado! 
Ha terminado la ceremonia, y nos abrazamos con los compañeros del camino! 
Ha llegado el momento de regresar a casa con el corazón encendido y sanando con amor, sintiendo que somos chispas divinas del fuego sagrado. 

Gracias! 

María 
7/4/15 

Llegar tarde, llegar a tiempo

Llegar tarde, llegar a tiempo 

Miercoles de madrugada, suena el despertador a las 3.45 am, siento mucho sueño, y a los 5 minutos, me levanto, el avión espera. 
Nos preparamos, un rápido baño, acomodamos las últimas cosas, cerramos la casa, y salimos. 
Buscamos un taxi, y nada, esperamos, nada, Juan decide ir hasta la avenida Santa Fe a buscar uno, y al rato aparece con un taxi, estamos muy justos, el taxista no se apura mucho, llegamos a aeroparque. 
Buscamos el check in de Aerolineas Argentinas, hacemos la cola, y pregunto si es la cola para el vuelo a Montevideo, y me dicen que ya cerro! Como? Si, cerro hace 5 minutos! Tranquila, pregunto si podemos subir, nos dicen que no, ya es tarde! Que vayamos a la oficina de reprogramacion de vuelos! 
Desconcertada, sorprendida, y enojada conmigo y con Juan por haber llegado tarde, vamos a la oficina y nos informan que el siguiente vuelo disponible es a las 5 pm y tendríamos que pagar mas que lo que nos salió el vuelo! 
Me fijo por internet en mi celular, y encuentro dos pasajes a Montevideo por barco, a menos de la mitad de precio de lo que nos cobraban, y decidimos viajar así. 
Al terminar los trámites, un profundo enojo me invade, es la primera vez que perdemos un vuelo por llegar tarde! Y una sensación de que alguna vez nos iba a pasar, pues muchas veces salimos muy justos de tiempo, muchas veces salimos tarde, los dos no sabemos administrar bien el tiempo. 
Y la sensación de estar corriendo, de llegar con la lengua afuera, de haber llegado tarde a mi familia, de ser los mas chicos de cada familia, de llegar tarde! 
Me prometo a mi misma que aprenderé la lección y lograre cambiar, eso espero! 
Luego de drenar un poco el enojo, tomamos un taxi al puerto, y subimos al barco en tiempo, previo arreglar para recoger el auto alquilado en Montevideo oficina centro. 
Viajamos cansados, llegamos mas tarde de lo que hubiéramos llegado de haber tomado ese vuelo, pero llegamos. 
Luego manejamos casi 300 km hacia Treinta y Tres, donde vivimos una profunda y fuerte experiencia en un retiro espiritual en conexión con la naturaleza y compartiendo en familia. 
Al regresar, luego de la última noche con ceremonia de fuego, habiendo dormido poco, emprendimos el regreso a Montevideo en el autito alquilado, con dos compañeros, tomando mate, comiendo frutas y cantando. 
Llegamos en casi 4 horas, llevamos a nuestros amigos a sus casas, y nos dio tiempo para tomar un rico té sobre el río con el sol cayendo, una belleza! 
Al rato ya estábamos en el aeropuerto con tiempo de sobra, llegamos con suficiente tiempo, tanto que vimos que estaban chequeando un vuelo anterior a Buenos Aires, el de las 7 pm a aeroparque, así que nos anotamos en lista de espera para regresar en ese vuelo, es decir una hora antes del nuestro, y para llegar a aeroparque, que es mucho más cerca de casa, que a Ezeiza, donde llegaba nuestro original vuelo de las 8 pm. 
Para nuestra sorpresa, nos llamaron y logramos viajar en ese vuelo de las 7 pm! Muy agradecidos, sin pagar cargos extras, y con mucho cansancio y ganas de llegar a casa y descansar! 
Afortunadamente, al rato estábamos en casa! 
Y me quede reflexionando todo esto que nos paso y estoy escribiendo, el valor del tiempo, el llegar tarde y llegar temprano.... 
Rescato nuestra fuerza de voluntad al llegar tarde, como buscamos una alternativa para llegar, y si bien con esfuerzo de dinero y energías, logramos llegar a nuestro destino. 
Y al volver, poder disfrutar de llegar con tiempo, de caminar tranquilos, y nuestro premio de poder llegar a casa mas temprano! 
Una sensación de gracias, de vamos aprendiendo, vamos creciendo, de esperanza, me recorrió, y confiar en que todo llega. 

Maria 
7/4/15 

Ser en transición

Es estar entre un lugar y otro 
Mientras cierro, voy abriendo 
Como si dos estaciones coexistieran 
Como si una flor estuviera renaciendo
Mientras flores secas van cayendo 

Es ir dejando
Ir saliendo y despidiendo 
Como un barco que va partiendo lentamente 
Mientras voy moviendo aleteando 
Agitando y circulando 
Para despegar hacia nuevos horizontes 

Y en ese ir dejando 
E ir abriendo 
Voy estando y permaneciendo 
Es ser en transición 
Este instante que resulta ser mas que un instante 
Donde como una oruga va dejando su vieja piel 
Para transformarse en su nueva esencia de mariposa 
Y es esa transformación entre oruga y mariposa 
Donde no es ya oruga 
Ni tampoco mariposa 
Ese dejar y ese parir 
es pura transición 

Es estar ahí 
En esta fuerte transición 
Buscando habitarla 
Degustarla 
Recibirla 
Con paciencia y con amor 
Y dejarme ser en transición 

Maria 
31/3/15


Foto by Marc Pujol